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Mejores películas 2018

mejores películas 2018

Mejores películas de 2018

Acabamos de cerrar un año cargado de nuevas películas con las que hemos disfrutado en la gran pantalla. Desde Todoindie seleccionamos entre todos los estrenos proyectados sobre las butacas de los cines de nuestro país las 20 mejores películas 2018.

1. Tres anuncios en las afueras

No intentes adelantarte a ‘Tres anuncios en las afueras’, ella siempre irá por delante y cogerá el camino más imprevisible. Y nunca se decidirá la alternativa más sencilla de todas las posibles, ni mucho menos. Su paso firme se dirige de manera inevitable al golpe en el estómago, a la sorpresa rabiosa e impulsiva, al puñetazo sobre la mesa, el cuchillo al filo de la garganta y la escopeta en el maletero. La obra maestra, de eso se trata, firmada por Martin McDonagh habla de redención, venganza, pérdida y conflictos éticos y morales con una sabiduría cinematográfica total, entregando instantes de puro cine que merecen ser recibidos con aplausos y presentando una galería de personajes absolutamente inolvidables.

Con un guion de auténtico acero, el mejor del año, ‘Tres anuncios en las afueras’ cae sobre los hombros de Frances McDormand, inmensa de inicio a fin, para terminar volcada sobre un espectador que no puede hacer otra cosa que asistir deslumbrado al nacimiento de un nuevo clásico del cine americano más reconocible. No busquéis la lágrima fácil, aquí encontraréis comedia negrísima y, por encima de todo, un western dramático memorable.


2. Roma

Después del ruido, o a pesar de él, de los titulares hambrientos, los datos invisibles, las salas llenas, las polémicas vacías y lo que queda, llega ‘Roma’. Explota ‘Roma’. Se incendia ‘Roma’. Quema y vibra ‘Roma’. Llora y se estremece ‘Roma’. Vuela y aterriza ‘Roma’. La obra maestra de Alfonso Cuarón, de eso se trata, ya está disponible para todas las televisiones del mundo a través de Netflix. Y por supuesto que la mejor de las opciones es la de disfrutar de ella en una sala de cine, pero, teniendo en cuenta las comentadísimas circunstancias, lo que finalmente importa es poder sumergirse en ella de la forma que sea, tener la oportunidad de dejarnos llevar por este torbellino calmado de cine poético y sensorial, crudo y terrenal, romántico y desolador, delicado y explosivo. Esperanza y resignación. El mundanal ruido y el silencio de una casa dormida. Los segundos que llevan del beso apasionado al adiós sin explicaciones. Una canción en mitad del incendio. El refugio de una habitación destartalada, minúscula. La poesía de lo cotidiano. El amor eterno de una abuela. Un garaje que se ensancha al descubrir la libertad de un nuevo comienzo. Los juegos entre hermanos.

Lo indescriptible del cariño. Las huellas en la arena. Un abrazo en la orilla de un océano hambriento. La confesión de lo que se creía inconfesable, de lo que creías que permanecería siempre condenado entre la boca del estómago y el nudo en la garganta. Y el constante volver a empezar. Porque la vida, como este prodigio llamado ‘Roma’, es tan efímera como eterna.


3. Call Me By Your Name

Hablamos de, sin lugar a dudas, una de las historias de amor más seductoras, apasionadas, melancólicas e inolvidables que se ha visto en el cine en mucho, mucho tiempo. Un primer romance que llega para poner todo patas arriba y, al mismo tiempo, colocar cada cosa en su justo lugar. Incluyendo las heridas y cicatrices quemadas al calor de una chimenea. Comandada por un cineasta en pleno estado de inspiración y dos actores entregados en cuerpo y alma, enormes, sublimes Chalamet y Hammer, ‘Call Me By Your Name’ es un clásico contemporáneo que no ha hecho más que crecer en nuestra memoria. Y lo que le queda.


4. Los archivos del Pentágono

En menos de un año, Steven Spielberg recibió, leyó, dirigió y estrenó ‘Los archivos del Pentágono’. Es decir, Steven Spielberg necesitó menos de doce meses para sumar una nueva Gran Película a su apabullante trayectoria. Una historia de (buenos) periodistas que hacen su trabajo con responsabilidad y pasión y, sobre todo, el emocionante retrato de una (inolvidable) figura femenina, Katharine Graham, que, en manos de uno de los mejores cineastas de la historia, se convierte en un apasionante thriller de redacciones, despachos y fiestas, inolvidables llamadas telefónicas y cantidades de suspense y emotividad medidas con precisión quirúrgica. ¿Un Spielberg menor? Ni mucho menos. Un Spielberg, de nuevo, haciendo que parezca sencillísimo algo tan complejo y difícil como construir una película memorable.

 


5. El hilo invisible

La lucidez embriagadora de un genio de la talla de Paul Thomas Anderson vuelve a brillar con especial intensidad en ‘El hilo invisible’, una nueva obra maestra que sumar a la carrera de uno de los directores norteamericanos más importantes de las últimas dos décadas. Tras la decepción que supuso para muchos su ya penúltima película, ‘Puro vicio’, el cineasta ha regresado con un relato perturbador, oscuro, claustrofóbico y, al mismo tiempo, profundamente clásico e hipnótico, con el que ha recuperado por completo su olfato para el plano perfecto, así como su capacidad para llevar a cabo una cocción lenta pero decidida de una historia y profundizar en el retrato psicológico de sus personajes. De esta forma, ‘El hilo invisible’ se viste y desviste frente al espectador con la sutileza de una musa valiente y decidida, rabiosa y enamorada, impulsiva y cerebral. Inmensa película.


6. Lady Bird

La adolescencia como campo de batalla, pero también como paisaje de redención y definición personal. Se perfilan los objetivos, se dosifican los esfuerzos y se plantean las victorias de la misma forma en la que se dejan de concebir las (inevitables) derrotas. Y, al final, lo único que queda es la eterna despedida y reencuentro con uno mismo y, claro, con un padre y una madre. Espejo y meta. Misión y ruta. Vocación y oficio. Con ‘Lady Bird’, Greta Gerwig nos habla de un momento concreto en la vida de una adolescente concreta, pero, al mismo tiempo, nos agarra del cuello de la memoria para que miremos de frente a lo que un día fuimos y, todavía mejor, lo que algún día seremos. Saoirse Ronan es el rostro de millones de recuerdos que se agolpan en la mente de un espectador que acaba enamorado del personaje protagonista y de todas aquellas personas que han llegado a su vida para quedarse. Nos lo han contado muchas veces antes, desde luego, pero muy pocas con el talento que habita en cada esquina de ‘Lady Bird’.


7. The Florida Project

La infancia como huida imposible, parque de atracciones repleto de minas y sueños dibujados con colores de helados derretidos. ‘The Florida Project’ se sitúa a la misma altura de los ojos de la inocencia y la ingenuidad para contar una de esas historias aparentemente sencillas que a la hora de la verdad, es decir, en la pantalla, explotan con toda la profundidad y el eco de la belleza y el dolor. Sean Baker construye así una obra maestra que es cine en su estado más puro, repleta de escenas y personajes inolvidables que se marcan a fuego en la memoria y en la piel. Nunca volveremos a ver Disney World con los mismos ojos.


8. Misión Imposible: Fallout

Ni Capitán América, ni Spider-Man, ni Black Panther, ni Ant-Man: Ethan Hunt es el superhéroe definitivo del 2018. Sexta entrega de una saga incombustible que no se cansa de crecer y que solamente ha cometido un fallo hasta la fecha, su lamentable segunda capítulo, ‘Misión Imposible: Fallout’ es, sin lugar a dudas, la película de acción más impecable de las estrenadas el pasado año. Liderada por un Tom Cruise que sigue dejándonos con la mandíbula desencajada gracias a su entrega total, la cinta dirigida por un inspiradísimo Christopher McQuarrie dejaba para el recuerdo algunas de las set pieces de acción más brutales, impactantes y rotundas de la última década. Una película que explota en cada escena y se reconstruye al segundo para seguir dejando al espectador pegado a la butaca y sin opción al respiro. Un espectáculo memorable.


9. First Man

El oscarizado director de ‘La ciudad de las estrellas: La La Land’, Damien Chazelle. Ryan Gosling como protagonista. La historia real del astronauta Neil Armstrong, una de las figuras esenciales de la historia estadounidense. ‘First Man’, desde el mismo instante en el que se anunció su puesta en marcha, se convirtió en una de las cintas más esperadas de 2018 de forma tan automática como inevitable. Lo que pocos podíamos esperar es que, finalmente, terminara siendo la película más infravalorada del 2018. Alejada de cualquier tipo de expectativa previa, Chazelle decide apostar casi todo a la casilla del drama humano, el dolor y el trauma, el paso del tiempo y la obsesión, las heridas y las cicatrices. Es decir, deja en (muy) segundo plano cualquier elemento parecido a la épica y el espectáculo. Y funciona. Si entras en su juego y aceptas sus reglas, claras desde el principio, ‘First Man’ puede terminar llevándote del desconcierto a la lágrima con una hermosísima poesía visual, especialmente en un tramo final maravilloso, y un control narrativo realmente deslumbrante. Es una película distinta a todo lo que nos podríamos haber imaginado. Y mejor.


10. La balada de Buster Scruggs

Lo de Joel y Ethan Coen es un escándalo. No importa que sus películas transiten géneros tan dispares como la comedia, el thriller, el drama o el western, es que, sencillamente, parecen incapaces de entregar un trabajo que baje del notable. Y en el caso que nos ocupa, ‘La balada de Buster Scruggs’, su primer proyecto para Netflix, han vuelto a bordar la matrícula de honor. A lo largo de seis historias independientes desarrolladas en el Oeste más clásico y reconocible, los Coen despliegan toda su poesía visual, su talento narrativo y su magistral puesta en escena hasta alcanzar una nueva cima. Una película con la que reír, llorar, vibrar, sufrir y hasta cantar. Pequeña pantalla, sí, pero inmensas recompensas. Otra obra maestra para sus bolsillos. Y otro triunfo para Netflix.


 

11. Ready Player One

¿Steven Spielberg volviendo a la aventura y la ciencia ficción con una historia anclada en los hombros de la cultura de los ochenta? Ponme diez para llevar. ‘Ready Player One’ tenía todos los elementos a favor para enamorar a los fanáticos del director y para cabrear a sus detractores más contundentes y cumplió en las dos direcciones, entregando una cinta cien por cien Spielberg. Es decir, un espectáculo trepidante que albergaba las mismas dosis de emoción que de vértigo, de fuegos artificiales que de sentido del ritmo, de sabiduría cinematográfica total y de homenaje a una década. Imposible quedarse con una escena de una película total. ‘Ready Player One’, en definitiva, entró a lo grande en la lista de lo más destacado de Spielberg en el siglo XXI. Una maravilla.


12. Hereditary

El cine de terror, género que anda con especiales dosis de fortuna en los últimos años a través de películas destinadas a convertirse en clásicos, sumaba una nueva joya a su catálogo. ‘Hereditary’ es una película tan extraña como apasionante, tan delirante como hipnótica, tan confusa como delirante, tan brillante como conmovedora. Personajes que se situaban mucho más allá del estereotipo, una historia imprevisible de inicio a fin, una interpretación central incontestable y algunos de los instantes cinematográficos más perturbadores, inquietantes y asfixiantes de los últimos años terminaban redondeando el prodigio. Pues eso, una cinta que ya desprende aroma a clásico.


13. Yo, Tonya

Lo fácil hubiera sido aprovechar el tirón de ‘Escuadrón Suicida’, aquel horror en el que su Harley Quinn era lo único que salía bien, para continuar protagonizando blockbusters de acción destinados a acabar con todas las palomitas de maíz del mundo. Pero Margot Robbie, demostrando tanta valentía como inteligencia, prefirió centrar todos y cada uno de sus esfuerzos en levantar el biopic de Tonya Harding, una de esas historias que, de puro delirio, no pueden ser más que reales. El resultado de este salto al vacío realizado por la actriz australiana es, primero, una película magnífica, sobresaliente en casi todos sus apartados, y segundo, una de esas interpretaciones que marcan una carrera. Robbie, excelsa de inicio a fin, va a por todas en cada escena y, ya sea partiendo desde la fragilidad o desde la rabia, nos hipnotiza sin opción a la resistencia. Es una demostración de talento digna del aplauso más rendido en una película que representa con furia, inspiración y toneladas de talento el penúltimo beso a la lona del sueño americano.


14. El Reino

‘El Reino’, última película de ese director siempre interesante, impulsivo y contundente llamado Rodrigo Sorogoyen, nos sitúa frente a un espejo político y social en el que todos nos podemos ver reflejados, sintiéndonos tan dañados como identificados, tan dolidos como indignados, tan directamente atacados como tan directamente verdugos. Una cinta liderada por un inconmensurable Antonio de la Torre que es puro nervio, que atrapa de inicio a fin y que, en su explosivo desenlace, consigue elevarse por encima de la media. En esos últimos y frenéticos minutos, ‘El Reino’ termina de redondear la jugada clavando nuestras uñas en la butaca y el bisturí en nuestra conciencia.


15. Bohemian Rahpsody

‘Bohemian Rhapsody’ resplandece con fuerza única gracias a la capacidad que tiene para conectar desde la emoción más desbordante. Poco importan sus fallos de montaje, sus trampas en la coherencia cronológica de la historia de la banda, sus múltiples caídas en los lugares más comunes del género, cuando un inmenso Rami Malek sube el volumen, y lo hace muy a menudo, uno termina cayendo rendido. Ayuda, de una forma clave, el desfile de clásicos atemporales como ‘We Will Rock You’, ‘Keep Yourself Alive’, ‘I Want To Break Free’, ‘Another One Bites The Dust’, ‘Love Of My Life’ o, por supuesto, la obra maestra incomparable que sirve de título para la película, un conjunto de canciones imbatibles que siguen desprendiendo la misma épica, grandeza y conmoción de la primera vez. Ellas marcan el ritmo de una película que va de menos a más, reservando lo mejor para su último y ensordecedor golpe. Y es que, donde otras cintas habrían dedicado todos sus esfuerzos en remarcar la tragedia y el dramatismo de un final anticipado por las trágicas circunstancias personales de su protagonista, ‘Bohemian Raphsody’ prefiere apostar por el delirio musical, los himnos cantados a pleno pulmón, el espectáculo más grande del mundo y, sobre todo, la comunión indescriptible entre la música y el ser humano. Esa conexión, ese sentimiento compartido, esos estribillos inmortales y esa complicidad explosiva que siempre se estableció entre Queen y el público están perfectamente representados en un tramo final que, por encima de todo, supone una experiencia que va mucho más allá de lo cinematográfico. Un desenlace tan atrevido como satisfactorio, tan grandilocuente como representativo, tan apabullante como emotivo. El nudo en la garganta y el aplauso posterior salen de forma automática. Un excelso cierre para una película que opta por ser un regalo antes que una obra maestra. Y mejor así. Larga vida a la Reina.


16. Quién te cantará

‘Quién te cantará’ es una de esas películas capaces de cumplir con tres objetivos que, en un primer momento, se antojaban imposibles. Confirmar a Carlos Vermut como uno de los cineastas esenciales de la última década, a nivel tanto nacional como internacional. Conseguir mantener el nivel dejado por la obra maestra previa del director, ‘Magical Girl’. Consolidar un universo propio, intransferible y cien por cien personal. Si a todo esto le sumamos un conjunto de interpretaciones femeninas de auténtica altura, uno de los desenlaces más desoladores y emotivos del año y una capacidad casi insultante para conseguir hacer de la tensión un hábitat sostenido en el aire, no nos queda otra opción que la de celebrar ‘Quién te cantará’ como lo que es, algo muy similar a una obra maestra.


17. Spider-Man: Un nuevo universo

No entraba en los planes de casi nadie que la mejor película de superhéroes del año estuviera protagonizada por Spider-Man y fuera de animación. Pero es que, maldita sea, ‘Spider-Man: Un nuevo universo’ apareció en los últimos compases del año para dinamitar todas las expectativas y prejuicios del mundo. Una auténtica montaña rusa de acción, carcajadas y emotividad perfectamente dosificiada que convertía el espectáculo visual, apabullante, en extraordinaria maniobra narrativa sin perder de vista en ningún momento a un conjunto de personajes realmente memorables y a una historia tan clásica como infalible. Una fiesta cinematográfica de inicio a fin.


18. Vengadores: Infinity War

La película evento del año cumplió a lo grande con su condición: ‘Vengadores: Infinity War’ era tan espectacular, equilibrada, divertida, vibrante, épica y emocionante como habíamos soñado desde el principio. Con lo imposible que parecía. La primera parte de un desenlace destinado a marcar para siempre a toda una generación de espectadores funcionaba gracias al equilibrio de todas sus partes, al manejo ejemplar de una decena larga de personajes y tramas por parte de los hermanos Russo y a una traca final realmente inolvidable, con mención especial para unos últimos minutos que cortaban la respiración. Un triunfo comercial y artístico en toda regla que, además, se sacaba de la chistera a un villano, Thanos, que se convertía en uno de los grandes personajes del año cinematográfico. Todo bien.


19. Black Panther

El rey de Wakanda ha conseguido poner de acuerdo tanto a crítica como a público e industria. Es lo que tienen los blockbusters modélicos, que, más allá de su contexto social y su indiscutible mensaje extracinematográfico, funcionan estupendamente tanto como potencial vehículo de entretenimiento masivo como en su condición de nitroglicerina para las expectativas. Con una espléndida dirección de Ryan Coogler al frente, escenas de acción deslumbrantes, un reparto muy atinado, en especial en lo que respecta a las actrices, una banda sonora de quitarse el sombrero y un nervio narrativo que andaba bastante perdido en las últimas entregas Marvel, ‘Black Panther’ se sitúa, con bastante facilidad, entre lo mejor que ha ofrecido el género superheroico en los últimos años. Y entre lo más destacado de 2018, por supuesto.


20. Tu hijo

Sorpresa de última hora, ‘Tu hijo’ aterrizó en el panorama del 2018 del cine español en el tiempo de descuento, pero ha conseguido situarse como una de las propuestas más respetadas y celebradas de la temporada. Thriller que golpea a la misma altura de la boca del estómago, que esquiva cada lugar común y tópico en el que podría haber caído, que maneja a la perfección los tiempos del suspense y la insoportable tensión y que deja un halo de conversaciones incómodas y complejas en el mismo instante en el que aparecen sus títulos de crédito finales, la película dirigida con mano de hierro por Miguel Ángel Vivas y protagonizada por el mejor José Coronado en años, se ha ganado a pulso su sobresaliente. Una de esas películas que te acompañan muchos días después de abandonar la sala de cine.

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