Entrevista a Lori Meyers

Entrevista a Lori Meyers

Entrevista a Lori Meyers – “20 años, 21 canciones”

“La memoria es tener recuerdos; la nostalgia, que ellos te tengan a ti”

Benjamín Prado

Confieso que el primer disco de Lori Meyers, “Viaje de estudios”, se convirtió en (otro) compañero de piso en mi primera aventura habitacional independiente. No dejaba de pincharlo, convirtiéndose de facto en la banda sonora de ese primer año de efervescencia total, un dulce tránsito entre el abandono aletargado de la adolescencia y la inclusión en la nebulosa del mundo adulto. Su segunda referencia, “Hostal Pimodan”, me convenció plenamente y fue compañero de pasajes de melancolía en la recta final de la facultad y el inicio de un tortuoso camino sentimental. Entre medias su versión de “La Caza” de Juan y Junior se convirtió en una obsesión cumbre en mi discoteca mental. “Cronolánea” me sacudió la mente y me embobó gracias a temas como “Luces de neón”. A partir de ese instante, dejé de escucharlos de forma continua, de hecho tampoco asistí a muchos conciertos de ellos, pese a lo cual un día viendo la televisión me sorprendió su salto evolutivo en el disco “Cuando el destino nos alcance”. A partir de ese momento fui consciente de la creciente repercusión que adquirían gracias a su inclusión en numerosos festivales, la ampliación de audiencia objetiva y lo atractivo y narcótico de sus shows en vivo.

Hace relativamente poco tiempo, mientras charlaba con mi Santa Esposa sobre qué grupos de hoy en día tienen una propuesta sólida y diferenciable, cité como uno de ellos a Lori Meyers porque, a mi entender, supieron evolucionar claramente desde posturas reivindicativas del buen pop de los años sesenta españoles (Los Brincos, Los Ángeles), hacia posturas más “disfrutonas”. Es decir, avanzaron en un camino de consolidación de tonadas pegadizas que encandilan a una audiencia masiva y que les hace pasar un (muy) buen rato y, bajo esta premisa, fueron los abanderados de toda una serie de grupos que han seguido su sendero con éxito de afluencia parecido.

Es inevitable hacer este recorrido vital cuando la propia banda lanza una compilación de su trayectoria musical, vital y personal. “20 años, 21 canciones” es un documento excepcional (muy destacable el material fotográfico) que nos presenta a la banda granadina a través de ellos mismos y de muchos compañeros vitales. Un notable recorrido que culminará en su concierto del próximo día 30 de diciembre en el Wizink Center y sobre el cual mantuvimos una charla con Noni, Alejandro y Alfredo. 

-¿Cómo ha sido enfrentarse a la mirada retrospectiva que tiene este disco?

Noni: Nosotros es que nos partimos de risa. En realidad tuvimos la suerte de que todo el material lo tenía Paco Méndez, que es el padre de Alejandro, que lo tenía guardado en un álbum. Él tenía fotos nuestras desde el año 98, 99… Las tenía almacenadas con la fecha exacta, de tal forma que se pudo recopilar el material de forma rápida y ordenada y nos pasamos dos tardes muy divertidas viendo fotos y entrevistas antiguas. No nos paso esto de vértigo de “oh mi carrera” porque como para nosotros estos veinte años de carrera han pasado muy rápido, ha sido un gran salto que al mirar atrás hemos querido recordar con cariño por la gente que ha estado con nosotros y las cosas que han sucedido.

Alejandro: Hay que decir también que el material de audio no está escogido por nosotros. Hemos hecho una retrospectiva y para ello hemos escogido a veinte personas que han elegido las canciones en base a su criterio, relatando su experiencia. No es un “grandes éxitos”, porque aunque sí que hay hits, también hay canciones de otro tipo. No es un recopilatorio al uso, es una especie de visión externa al grupo.

-Esa sensación de vértigo que habéis acumulado en estos veinte años, una vez llegado a este punto, ¿cómo os la tomáis?¿os esperabais llegar al punto en el que estáis hoy?

Noni: No, no, no. Siempre lo hemos dicho que esto no nos lo esperábamos…

Alfredo: Pero por ignorancia. Nosotros tampoco sabíamos cómo funcionaba la industria, o el tema de los festivales…

Noni: Lo que sabíamos es que había muchos grupos y que era muy difícil. Para nosotros sí que fue una primera sorpresa cuando sacamos “Viaje de estudios” y que lo pusieran en la radio, en Radio 3, que asomáramos un pelín la cabeza… Ahí si empezamos a decir, ¡hostia parece que a la gente le ha gustado el disco! Empezamos a venir a Madrid y Barcelona, las salas iban teniendo gente y ésta ya se sabía canciones de “Viaje de estudios”. Ahí si que nos vimos sorprendidos, pero justo justo al principio, íbamos al local, comprábamos unos cuantos litros, tocábamos y nos íbamos de allí tan contentos. Era un forma de pasarlo bien.

Alejandro: También cuando nos mudamos a Granada sí que hubo una intención de conocer a la escena de la ciudad. Conocer a Los Planetas a Antonio Arias, el Ruido Rosa que era un centro neurálgico de compartir experiencias musicales. Ahí ya sí que vimos un poco la intención de hacer bien las cosas para que todo siguiera avanzando.

-¿Se trata de un disco donde hay más memoria o más nostalgia?

Alfredo: Ambos. Primero porque hemos sido nosotros los encargados de confeccionarlo, de recopilar ese material y, en ese aspecto, hacer un poco de memoria y, a la vez es nostalgia. Y luego, en este disco hay otro punto más que también es el de estar orgulloso. Orgullosos de lo que hemos hecho, viendo de dónde venimos, de un pequeño pueblo del sur donde las cosas no son fáciles artísticamente y además este disco también nos sirve y nos parece muy bonito al comprobar lo que han significado determinadas canciones para algunas personas. Entonces ya nos es solo un punto nostálgico de memoria sino también un punto de satisfacción por ver cómo hemos llegado a la gente.

-Hay una frase que viene a decir que la música tienes tres funciones: liberarte de la zozobra juvenil, otra para explicare cosas que tú mismo no eres capaz de verbalizar pero hay alguien que por ti lo hace y eso es un favor inmenso y la última, que la música es para disfrutar. ¿Creéis que habéis logrado alcanzar esos tres objetivos?

Alejandro: La música es placer desde luego, pero también tiene contenido, creo que te hace mejor persona y también en ocasiones ha habido gente que nos ha dicho que gracias a una determinada canción ha superado un problema…

Alfredo: Yo creo que sí, que hemos pasado por esas tres facturas. El primero al que te refieres de la juventud, es ese momento cuando te juntas con tus amigos a escuchar una música diferente

Alejandro: Es un momento tribu.

Alfredo: Te diferencias mentalmente en esa etapa de juventud en la que piensas que quieres ser y eso a nosotros también nos pasó. Cuando empezamos con la banda pusimos en común nuestros gustos musicales e inquietudes. Luego hicimos canciones y ahí vivimos la catarsis de expresar muchas cosas que, a lo mejor es la que se corresponde con la segunda etapa y la de bailar, pues tenemos canciones que son para bailar, así que yo creo que sí, que se unen un poco esas tres cosas.

Alejandro: Se trata más bien del placer de disfrutar algo. La música también tiene un componente de placer más allá de otro tipo de intenciones más filosóficas.

Noni: Yo lo único que veo respecto a la música es que eres inmortal por un momento en tu vida. Eso es lo más guay, que te morirás y seguirá estando la música ahí. Es algo realmente muy importante para un tipo tan inseguro como yo.

-En una entrevista que os realizó mi compañera de Barcelona os preguntaba cómo podías mantener vuestra personalidad musical con relación a la evolución de vuestro sonido, a lo que vosotros contestabais que realmente Lori Meyers es el séquito de un “monstruo” que dirige la acción del grupo, ¿alguna vez habéis sentido que ese monstruo os devoraba?

Noni: Nos ha devorado ya. Nosotros ahora mismo estamos en la burbuja del monstruo. El decide nuestras vacaciones, nuestro rumbo, nuestro esto… Lo decide todo y luego también en la parte artística y musical cuando hemos ido al local con alguna canción y el “monstruo” no la ha querido. Hace que yo parezca malo cantando, que Alfredo parezca malo tocando que Alejandro, que ya es difícil, sea malo tocando… Hay canciones que el “monstruo” no acepta, no le gustan…

Alejandro: Hemos llegado a un punto en que sin hablar sabemos que no funciona para el grupo.

-¿Este “monstruo” os ha limitado mucho, os ha parado alguna vez?

Noni: Hombre yo creo que toda persona, cuando ya lleva veinte años haciendo lo mismo, te puedes plantear el haber sido otra cosa, pero el “monstruo” te ha comido y se plantea que cuando esto deje de tener creatividad, deje de tener retos, nos dejará libres y nos dirá que hagamos lo que nos salga, que ya no me servís.

-Dentro de vuestra trayectoria se nota una evolución muy notable en vuestra puesta en escena. La simpleza de vuestros conciertos iniciales a todo ese entramado audiovisual que desplegáis en vuestros conciertos y que, lejos de distraer al espectador, logra envolverle en una sobresaliente experiencia combinada de música y proyecciones. ¿En qué momento os planteasteis esta cuestión?

Alejandro: Muchas veces vemos al público y no sabemos si están como en trance debido a un espectáculo visual muy fuerte, aunque somos conscientes que la música tiene que ser lo principal y lo visual un apoyo y que éste no sea un jaleo de luces, todo tiene que estar relacionado; pero sí que es verdad que vemos muchas veces al público disfrutando de la totalidad del espectáculo. Si te fijas en las bandas extranjeras cada vez se cuidan más esas cosas, creo que hay una apuesta de intentar innovar por ahí.

Noni: Todo entra dentro del show. Nosotros preferíamos invertir en nuestro show y que cada vez fuéramos a más. La primera de las grandes cosas que hicimos fue lo de los semicírculos y proyectábamos sólo ahí… Luego nos fuimos preocupando por más aspectos y ahí tenemos a Francis y a Fernando que son gente que se compenetra muy bien y, por ejemplo Francis ya ha hecho vídeos para Lori Meyers, es profesor de diseño audiovisual… Somos, a lo mejor, de la parte técnica con los que más reuniones tenemos. Porque no tenemos reuniones con el Tour Manager o con otra gente, pero con la gente encargada de las luces y el espectáculo nos reunimos para compartir ideas e ir evolucionando en cada una de los vídeos que se hacen, de tal forma que no hay un show igual, no nos relajamos. Es parte de que el concierto sea más dinámico porque es para la gente.

Alfredo: Nosotros siempre hemos querido apostar por un espectáculo mejor, no es como escuchar un disco en casa que solo es audio. El directo es audiovisual, una interacción con el escenario que siempre hemos tenido muy clara. No ha habido un momento en que dijimos “vamos a hacer esto…”, sino que el grupo ha ido creciendo conforme a las posibilidades que cada momento teníamos. Obviamente ahora tenemos la oportunidad, por suerte, de poder llevar un espectáculo así, que no puede llevar todo el mundo, porque son cosas caras que entran dentro de nuestro presupuesto.

-Y ese espectáculo os lleva al Wizink. ¿Cómo os sentís?

Alejandro: Es una gran ocasión .Otra de esas fechas marcadas en la carrera del grupo y habiéndolo anunciado con casi un año de antelación tenemos muchas ganas de que cuando la gente entre en el Wizink ya sienta el universo del grupo en todo su esplendor.

Por el momento esto es todo, ahora toca seguir escuchando las canciones de la banda granadina y, pensar en lo escrito por Casanova: Recordando los placeres que he tenido anteriormente, los renuevo, gozo de ellos una segunda vez, mientras que me río de los problemas ahora pasados, de los cuales no siento nada más”.

Redacción: Juan A. Ruiz-Valdepeñas

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