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Crónica Intromusic Festival 2016

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 Crónica Intromusic Festival 2016

Crónica Intromusic Festival 2016

 

Los pasados días, 9 y 10 de diciembre, tuvo lugar el Intromusic Festival, el festival indie que introdujo a Valladolid en la cada vez más larga lista de ciudades con festival propio allá por 2013 y que, tras dejarnos con ganas de más, pudimos volver a disfrutar tras 3 años de espera. Confiamos en que esta vez no tengamos que esperar tanto tiempo para reunirnos en la capital castellana.

El cartel que nos ofrecían para ambos días era más que apetecible con artistas de la talla de Iván Ferreiro, Love of Lesbian o Sidonie, y podemos decir sin temor a equivocarnos que todos estuvieron a la altura de las expectativas, gracias en parte a que la acústica del recinto era más que notable, una grata sorpresa al celebrarse el festival en un recinto cerrado dadas las bajas temperaturas que acompañan a estas fechas, como de costumbre. Además la organización ponía a disposición de los asistentes ropero, comida y bebida. La oferta gastronómica quizás podía ser más variada y el ropero más barato, pero tampoco podemos decir que esto nos impidiera pasárnoslo en grande las 2 noches.

El viernes rompía el hielo Maga regalándonos un concierto en formato acústico con simplemente una guitarra, un teclado y en ocasiones la ayuda del público para aportar su granito de arena en forma de percusión, lo cual implicaba mucho más a este último, consiguiendo que nos sintiéramos parte del concierto y no sólo meros espectadores.

El setlist se basaba en sus canciones más populares, dando un repaso a sus ya 15 años de trayectoria, y en algún detalle de su próximo disco, el cual nos anunciaron saldrá a la luz el año que viene. No faltaron así éxitos como Agosto esquimal o Diecinueve, la cual escuchamos por partida doble ya que aquella misma noche Iván Ferreiro hizo una breve interpretación de la misma.

Tras Maga llegaba el turno para Sexy Zebras, la irreverencia e insolencia que muchas veces echamos de menos en los conciertos de Rock pudimos saborearla en Valladolid. Ante nosotros, en el escenario, se presentaron 3 chicos delgados sin camiseta y muchas ganas de gritar. Con una guitarra, un bajo y una batería ofrecieron un directo frenético, lleno de energía, muestras de afecto, un poco de alcohol y algún que otro escupitajo. Directo más que recomendable.

Tras estos 2 grupazos llegó el momento del que fue, desde nuestro punto de vista, el gran triunfador de la noche: Iván Ferreiro. Con un repertorio de unas 20 canciones llenó casi una hora y media inolvidable para los asistentes que vieron más que correspondida su entrega al artista. Un concierto donde pudimos disfrutar no solo de su voz sino también de su cada vez mayor habilidad como teclista. Un punto positivo del concierto fue que Ferreiro supo hacer un repaso a sus grandes éxitos de todos sus discos en solitario, varios de su último LP “Casa”, además de regalarnos 3 temas de los piratas: Años 80, El equilibrio es imposible y Promesas. Además, como dijimos antes, hizo su pequeño homenaje a Maga interpretando “Diecinueve”, tema que desembocaría en Turnedo para despedir el concierto. Para los que somos muy fan del Señor Ferreiro fue un concierto en el que nos demostró que sigue siendo capaz de sorprendernos. Todo un placer.

Dejó el escenario Ferreiro y le tocaba la difícil papeleta de actuar tras él a L.A. Y los baleares superaron la prueba con creces. Una interpretación más que correcta de una setlist donde no faltaron sus temas más populares como “Stop the clocks”, “Dualize” o “Hands”. El conjunto balear sabe cómo no defraudar a su público aunque no estaría mal que de vez en cuando se saliera un poco del guion.

Y para despedir la primera jornada del festival llegaba Dorian con su actuación parte de la gira “Diez años en un día”. El concierto fue todo un bombazo como viene siendo toda la gira. Todos sus grandes éxitos más que conocidos por sus fans que los entonan como si de himnos se tratasen mientras no paran de saltar y sonreír admirando la lluvia de confeti y cintas que les llegan desde el cielo. Temazos como “Cualquier otra parte” o “La tormenta de arena” retumbaron en el pabellón haciendo temblar sus cimientos.

El sábado tuvo una mayor afluencia de público que no se notó demasiado en las colas a la hora de consumir o de canjear la moneda del festi, lo cual es un punto a favor del mismo. La noche empezaba con Eladio y los Seres Queridos obsequiándonos con sus melodías suaves y pegadizas acompañadas de trabajadas letras que te enganchan y consiguen que el tiempo pase volando sin que seas capaz de apartar la mirada del escenario.

Y tras este grupazo llegaba la hora de Xoel López. Se presentó ante nosotros para darnos toda una demostración de que él solo es más que suficiente para llenar un escenario. Resulta increíble la cantidad de registros que este hombre es capaz de mostrar en algo más de una hora. Sin perder su cercanía hacia los presentes ni el punto intimista que viene ofreciendo en sus actuaciones, asistir a un concierto de Xoel es asistir a varios conciertos en uno, lo cual hace que cada día le admiramos más haciendo que apenas sintamos nostalgia por aquellas canciones emblemáticas de Deluxe que quedan ya tanto tiempo atrás. Un concierto hipnótico que evidenció el gran artista que estábamos teniendo el privilegio de ver.

Llegaba el turno de Mucho, un conjunto diferente. Ataviado con una especie de poncho y un gorro invernal se presentó a la cita el vocalista del grupo, Martí Perarnau, para acercarse al teclado y guiarnos junto a sus compañeros por un viaje musical lleno de luces, colores y alegres melodías que hacían tarea imposible mantenerse inmóvil. Sus canciones te llevan y tienes que bailar. Incluso tuvimos el placer de asistir a la interpretación de una balada dedicada al otrora ministro de educación Wert en la que quedaba muy parado. La balada merecía la pena.

Y a eso de las 11 y media llegaba la hora de los que a priori eran el plato fuerte de la noche con permiso de Sidonie, Love of Lesbian. La banda de Santi Balmes hace tiempo que dejó los disfraces (buenos tiempos) para llevar a cabo un show mucho más sobrio pero igual de eficaz. El esperado repertorio de canciones de su último disco “El poeta Halley”, donde sonaron temas como “Planeador”, “I.M.T.” o “Bajo el volván” , fue viéndose intercalado por varios temas ya míticos de la banda. Era imposible que faltaran canciones como “Allí donde solíamos gritar” o “Club de fans de John Boy”, y por supuesto 1999, canciones que el público agradeció cantándolas hasta donde la garganta le permitía. La actuación comenzó con un Santi Balmes vestido de americana que fue perdiendo capas debido al cálido recibimiento de los allí presentes a pesar de la gélida noche que esperaba fuera del recinto. Gran actuación de los catalanes que se vio correspondida por el mayor número de asistentes de cualquier concierto del festival. Mucha gente vino a verles a ellos y ellos no defraudaron.

Y para cerrar el fin de semana llegó Sidonie, un grupo que mejora drásticamente de los discos de estudio al directo. Y no es que sus discos no estén a la altura, es que en directo son brutales. Son capaces de conseguir que no pares de moverte en hora en media y que el tiempo pase volando. Presentaron algunos temas de su último disco como “Os queremos” o “Carreteras infinitas” a los que sumaron canciones de su ya larga trayectoria como “Por ti”, “Estáis aquí” o “El incendio”, la cual tocaron tras retirarse del escenario y volver. Fueron el único grupo que podía permitirse hacer un par de bises ya que ellos despedían el festival. El concierto terminó compartiendo el escenario con varios artistas de los grupos que habían actuado anteriormente y con un pequeño recuerdo para Supersubmarina al  introducir su nombre en lugar de Lory meyers en la canción de Carreteras infinitas. Bonito detalle. En resumen, gran concierto de Sidonie como ya nos tienen acostumbrados. La espera había merecido la pena.

Y así terminó el festival, con un público más que satisfecho y deseando que este festival se repita cuanto antes, mejor. Con buena música y buena compañía, el frío de la noche vallisoletana carecía de importancia. ¡Larga vida al Intromusic!

Redacción: Alber Garrido Redactor

Fotos: Hunk St fotografo

 

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