Home » CINE Y TV » Crítica John Wick: Pacto de sangre

Crítica John Wick: Pacto de sangre

0
Shares
Pinterest Google+

Crítica John Wick: Pacto de sangre

Crítica John Wick: Pacto de sangre

A la hora de hablar de ‘John Wick: Pacto de sangre’, lo primero que hay que hacer es recordar que su predecesora, la primera entrega de una trilogía anunciada desde los inicios del proyecto, nunca fue estrenada en salas comerciales de nuestro país. Hablamos de una cinta que apareció directamente en el mercado doméstico pero cuyo potencial era tan evidente y su destreza para hipnotizar al fan del género de acción tan brutal que, claro, su condición de joya de culto comenzó a forjarse de manera casi inmediata. Lo que ocurrió después, tan sorprendente como inevitable, fue el aumento progresivo de una legión de espectadores que cayeron rendidos ante un vengador que no necesitaba superpoderes para derrochar carisma y personalidad.

Banner-Tomavistas

tarjeta_regalo_ticketea

Un mérito aún más grande si recordamos que estamos hablando de un debut, el de los más que prometedores directores Chad Stahelski y David Leitch, liderado además por Keanu Reeves, un actor que no anda precisamente sobrado de talento interpretativo. Incluso con estos factores en contra, ‘John Wick (Otro día para matar)’ se convirtió en uno de los éxitos más sorprendentes de los últimos años. Un triunfo tan importante que ha permitido que su secuela llegue a las carteleras de todo el mundo y se haya convertido en líder de taquilla en numerosos países. Entonces, la pregunta está clara: ¿se ha perdido algo en el camino? Todo lo contrario. ‘John Wick: Pacto de sangre’ supera en todo a la primera entrega de la saga, expandiendo su fascinante universo y reforzando su historia central añadiendo más intriga, más oscuridad, más misterio y más espectáculo. Todo ello, además, sin perder ni una pizca de ese particular encanto de cine casi independiente que le rodea.

Ni siquiera importa que Leitch haya abandonado el barco, el trabajo en solitario tras las cámaras de Chad Stahelski es uno de los más brillantes y deslumbrantes que se han visto en el género en mucho tiempo. Desde un brutal prólogo que supone toda una declaración de intenciones y hasta su poderosísimo clímax final, ‘John Wick: Pacto de sangre’ ofrece las pausas y los respiros justos a un espectador que asiste asombrado a cada una de las set pieces, impecables todas, sin excepción, que construyen la columna vertebral de un relato que, ahora sí, termina de abrazar los ecos del cine mafioso con sus importantes dosis de esencia samurái que ya se intuían en el capítulo inicial. Una confirmación que se suma a la certeza más importante de todas, la de estar ante un trabajo sobresaliente, planificado y rodado desde la inspiración total. En definitiva, la sensación de tener ante nosotros una de las mejores películas de acción de la última década. Nadie le esperaba, pero John Wick llegó para revolucionar el género. No deberíamos cansarnos de darle las gracias.

Redacción: Alberto Frutos

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *